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martes, 10 de noviembre de 2015

"LA SOLITARIA"

La Tenia o Solitaria:


Si hay un parásito que sin duda pone los pelos de punta tan solo con la idea de poder albergarlo en el interior es la tenia. No es que sea especialmente peligroso ni mortal de hecho en algunos casos el paciente no sufre ningún tipo de molestia y puede llegar a “convivir” con su huésped durante largas temporadas el problema radica cuando uno piensa que puede tener en su interior un “gusano” de varios metros de longitud.

Los cestodos o tenias son gusanos planos, hermafroditas (pueden reproducirse con ellos mismos y poner huevos sin necesidad de otro ejemplar), son animales que viven solos en el interior del intestino delgado y grueso del individuo, el nombre de solitaria procede del hecho que siempre son individuos aislados e incluso pueden completar su ciclo vital, incluida la reproducción sin haberse encontrado con otra solitaria.

No poseen aparato digestivo y se alimentan por absorción a través de su piel. Están formados por una cabeza o escólex, con ventosas y a veces armada con ganchos con los que se fijan a las paredes del organismo.

Las tenias pueden crecer varios metros de longitud y se han reportado casos de más de 10 metros, imaginaros un gusano de 10 metros adherido a las paredes de vuestro intestino, la solitaria posee pequeños ganchos o ventosas con los que se aferra a las paredes intestinales. El animal se desplaza por el interior del organismo y aunque raramente se puede sentir sus movimientos se han reportado casos en los que la tenia ha salido del cuerpo total o parcialmente por el ano.

Su cuerpo esta formado en algunos casos por más de 900 segmentos, anillos que son capaces de producir huevos independientemente, estos “proglótides” se separan y salen con las deposiciones. Esto conlleva un peligro de contagio, pues las personas tras rascarse o simplemente realizar labores de higiene después de defecar pueden portar estos huevos en sus manos, manipulando alimentos se puede contagiar a otras personas.

El peligro y los síntomas:

 La “Teniasis” en si no conlleva gran peligro, la tenia como parásito no es especialmente molesto, pueden observarse síntomas gastrointestinales leves, como náusea, dolor abdominal o diarrea, nerviosismo, problemas para conciliar el sueño, falta de apetito, perdida de peso. Muchos casos cursan sin síntomas y algunos expulsan segmentos de tenias en las evacuaciones. La Teniasis se suele contraer al ingerir carne cruda o poco cocinada con una larva enquistada, actualmente las medidas higiénicas y normas específicas para erradicar este parásito hace improbable “contaminarse” de este modo.

El problema más grave se suele dar cuando la infección se da directamente por huevos de la tenia, de este modo una persona que padezca teniasis puede auto infectarse o infectar a los demás con sus huevos.

Estos huevos al ingerirse entran en el aparato digestivo donde se abren y las larvas migran a través del cuerpo buscando un lugar donde enquistarse provocando la llamada “Cisticercosis”. Esta afección puede llegar a ser especialmente peligrosa cuando la larva elige órganos vitales para desarrollar su ciclo, pudiendo causar en casos excepcionales la muerte.

La cisticercosis puede provocar grandes daños, por ejemplo si la larva se desplaza al cerebro puede causar convulsiones y trastornos equivalentes a un tumor cerebral, ocasionando el fallecimiento del paciente. Así mismo puede ocasionar ceguera si se asienta en los ojos, trastornos cardíacos en el corazón, si afectan la columna vertebral se pueden presentar trastornos de la marcha, dolor u otros síntomas neurológicos. Estos son casos normalmente poco frecuentes pues habitualmente eligen lugares menos “conflictivos” para su ubicación como los músculos, es por esto que habitualmente se contraía a teniasis al comer carne de cerdo o vacuno, la larva enquistada se encontraba en un músculo que se ingería con pocas medidas higiénicas y poco cocinado.

Como prevenir el contagio:

Actualmente es de obligado cumplimiento el realizar un examen al sacrificar un animal para el consumo humano, entre las pruebas que se realizan se comprueba que no estuviese infectado aún así estos consejos pueden ayudar a prevenir la infección pues esta revisión no se suele realizar en carne proveniente de la caza o en países con bajo grado de desarrollo.

1) Evitar la ingestión de carne de res o de cerdo cruda o poco cocida.

2) Lavarse las manos después de manipular carne de res o de cerdo. Igualmente lavarse las manos después de defecar.

3) Las evacuaciones de un paciente enfermo con tenias deberán ser eliminadas cuidadosamente, pues son contagiosas para humanos o animales.

4) Las personas que albergan el parásito deberán recibir tratamiento de inmediato.


http://www.escalofrio.com/n/Animales/La_Tenia_o_Solitaria/La_Tenia_o_Solitaria.php

Último acceso (11/11/15)

CONTAGIO Y MEDIDAS DE PREVENCION


VIDEO INFORMATIVO


PARASITOSIS "UN PROBLEMA DE TODOS"


Se define como parásito a todo ser vivo que de manera temporal o permanente vive a expensas de otro organismo de distinta especie (huésped), obteniendo de éste nutrición, morada y al que puede producir daño. La parasitosis o enfermedad parasitaria sucede cuando los parásitos encuentran en el huésped las condiciones favorables para su anidamiento, desarrollo, multiplicación y virulencia, de modo que pueda ocasionar una enfermedad. La presencia de parasitosis en un área determinada depende de la existencia de ese huésped.
   
 

Existen 2 tipos de Ciclos de vida del parásito: Ciclos directos, no es necesaria la presencia de un huésped intermediario. Pueden ser cortos, donde la forma emitida es la infectante, o largos, donde la forma emitida necesita un determinado tiempo en el medio (generalmente el suelo) para transformarse en infectante. Ciclos indirectos, son los que necesitan un huésped intermediario para completar su ciclo.


Existe una enorme variedad de parásitos que se alojan y desarrollan en el cuerpo humano, sobre todo en el pelo, la piel y la vía digestiva, particularmente en los intestinos, impidiendo la absorción de nutrientes que deberían ser aprovechados por el ser humano para su adecuado crecimiento y desarrollo y para conservar la salud. Los más frecuentes son los protozoarios microscópicos y los metazoarios, de este último grupo se destacan los helmintos o “gusanos” y dentro de ellos los geohelmintos.
 
Los contagios pueden ser por distintas vías y de acuerdo al parásito en cuestión. Los más comunes son por ingesta, contacto con la materia fecal, y el circuito “alimentos agua- boca”. Algunos de estos parásitos como los helmintos necesitan frecuentemente un tiempo en la tierra de ahí su nombre “geohemlmintos”. Su tamaño va desde ser microscópicos hasta aquellos que llegan a medir desde centímetros hasta metros. Su presencia en el organismo humano está directamente relacionada con la falta de higiene, tanto personal como al preparar alimentos y las condiciones del agua y lugar donde se consumen.
 
Las parasitosis intestinales, en particular la geohelmintiasis infectan a personas de todas las edades y a ambos sexos. Pero la población infantil es una de las más susceptibles, millones de niños en la Argentina tienen parásitos en sus intestinos que les impiden crecer y desarrollarse como corresponde. Esta parasitosis es una enfermedad que ataca a todos los extractos sociales, pero se da más en bolsones de pobreza.
 
Las parasitosis están ampliamente distribuidas en todo el mundo y constituyen uno de los grandes problemas de salud pública. Según la OMS (Organización Mundial de la Salud), más de la quinta parte de la población mundial está infectada por uno o varios tipos de parásitos. En Argentina más del 50 % de la población infantil está parasitada. En nuestro país existen zonas que por su clima, cálido y lluvioso, las parasitosis son un problema de enfermedad endémica, es decir focos de transmisión de los parásitos. El departamento de Orán en la provincia de Salta se encuentra dentro de las zonas con características de clima subtropical, donde además por la zona rural se convierte en un ámbito propicio para la prevalencia de dichas parasitosis.

Dado que las enfermedades parasitarias son patologías con alto componente social, podrían ser controladas, pero difícilmente eliminadas. Las 4 herramientas para control de estas enfermedades son la desparasitación, la educación para la salud, la potabilización del agua y el manejo de excretas.

Si bien la mayoría de ellas son prevenibles, existe un porcentaje de la población que no sabe cómo defenderse. Esta falta de educación, acompañada de factores socioeconómicos, como vivienda insalubre, hacinamiento, mala nutrición, falta de agua potable y fecalismo, permiten que las parasitosis continúen siendo una amenaza constante y permanente en la salud de la población mundial.